jueves, 23 de enero de 2014

Oda al Vacío

Esta es una Oda al Estío,
a lo umbrío, 
a ideas que juegan
a aparecer como el rocío en las hojas
de arboles tardíos.
Como el traje de Neruda,
sobre una silla
inerte y fría.
Es la monodia sin melodía,
sin compañía.
Es la disonía,
de unos versos sin armonía,
como el día y su monotonía.
Esta es una Oda a la Vacuidad
como gritos en la ciudad,
como lágrimas sin humedad,
como la vida que se escapa,
al pasar.
Esta es una Oda a la Ausencia, 
a las líneas de la carencia,
a su latencia, 
que de noche
desvelan los retales de la querencia.
Esta es una Oda al Vacío,
son los versos que aún no se han escrito,
los retazos, 
los olvidos,
de un tiempo que aún no ha venido.

Esto que hoy escribo es el Vacío,
escrito para un hueco,
entre tu cuerpo y el mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario