sábado, 8 de noviembre de 2014

5 Segundos



Solo fueron 5 segundos, el teléfono se descolgó y allí estaba ella, entera, aunque sabía que estaba conteniendo las lágrimas. Sabía que antes de llamar estaría nerviosa y que después seguramente lloraría, pero supo aguantar, como siempre. Y mientras su voz alegre me hablaba pensé en lo que aquello significaba, en lo que este intercambio de palabras significaba para ella y en lo poco que lo valoraba yo. Podríamos haber hablado incontables minutos pero no lo hicimos, solo fueron 5 segundos, no hablamos de sus delicados ojos, ni de sus piernas, ni de su espalda, ni si quiera del tiempo que pasaba sola, "yo estoy bien cariño, pero ¿cómo estás tú?" me decía, y con esas simples palabras dejó de lado toda su vida y su sufrimiento para preocuparse por mí una vez más, y ya perdí la cuenta. Mi respuesta no fue sincera pero dije lo que tenía que decir, y fue en aquel preciso instante cuando los días y los sentimientos estallaron delante de mí, cayeron sobre mis hombros cuando yo los creía olvidados y me sentí tremendamente lejos y tremendamente solo. Fue extraño sentir que ambos teníamos aquel nudo en la garganta, ese nudo que también nos oprimía el pecho, que nos secaba las lágrimas, y nos hacía temblar. Y me encontré sentado en la cama echándola de menos como nunca, con sus bellas divagaciones, su risa despreocupada y contagiosa, sus locas aventuras, sus ojos radiantes, luminosos y verdes, sus piernas que seguían aguantando con la ilusión del primer día, su espalda resistiendo toda la gravedad de una vida, la risa que cubría el vacío de su soledad, sus preciosas manos empuñando aquel bastón, y todos los recuerdos a los que se aferraba. Y es apenas cuando cierro los ojos y la tengo delante de mí y quizás nunca vaya a entender como soportar la eterna lucha de una vida contra la vida, como aguantar, como volver a sonreír después de cada anochecer, como caminar tan despacio y aun así caerte y volverte a levantar. Y la miro y la recuerdo, y creo no necesitar ni explicación ni comprensión, porque todo cuanto necesito está ahí, delante de mí. Solo fueron 5 segundos, y ese es todo el tiempo que necesito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario