domingo, 21 de enero de 2018

Budapest - Múnich (5)


Minutos más tarde el revisor abrió la puerta de nuestro vagón, tras entrar nos pidió los billetes. Primero a mí y a mi acompañante y más tarde a él, al muchacho del asiento 94. Rápidamente el joven extendió su brazo y le entregó el boleto al revisor. A mí me parecieron horas, tenía preparada mi cartera en caso de tener que pagar aquel billete que resultaría ser falso, pero todo estaba en orden, el hombre guardó el papel firmado de nuevo en su cartera, me miró, yo respiré aliviado y él solamente cerró los ojos. 

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